En una peluquería de Ciudad Real, el ritmo no para.
Mientras una clienta espera para el tinte, otra paga un corte y alguien llama para pedir cita.
Entre el secador, los peines y las conversaciones, la caja hace “clic” con cada cobro…
Y ahora llega Veri*Factu, ese nuevo nombre que muchos han oído pero pocos entienden del todo.
“¿Tendré que cambiar mi programa de citas?”
“¿Vale mi caja de toda la vida?”
“¿Y si solo doy tickets a los clientes, sin facturas?”
Tranquilidad. No es el fin del mundo, pero sí un cambio importante en la forma de registrar tus ventas.
Qué cambia con Veri*Factu
Veri*Factu es el nuevo sistema que obligará a todos los negocios a registrar sus ventas de forma segura, trazable e inalterable.
Lo exige la Ley Antifraude para evitar que se modifiquen facturas o se eliminen tickets una vez hechos.
En otras palabras:
Cada vez que cobres un servicio —un corte de pelo, un masaje, una manicura o una prenda vendida—, el sistema que uses deberá dejar una huella digital del ticket, imposible de borrar o cambiar.
Pero… ¿qué pasa si solo doy tickets?
Ahí está el gran punto de confusión.
- Si usas una caja registradora o TPV que imprime tickets (aunque no hagas facturas), sí estás generando documentos de facturación. Y por tanto, tu sistema se considera un SIF (Sistema Informático de Facturación).
- Si escribes los importes en un talonario de papel, eso no es un SIF, y de momento no te afecta la obligación. Pero se espera que la facturación digital se vuelva obligatoria para todos en los próximos años.
El caso concreto de las peluquerías
Las peluquerías tienen una particularidad:
Muchos usan software de gestión de citas o pequeños TPV que sirven tanto para cobrar como para llevar la agenda del día.
Esos programas (como Booksy, Reserva con Google, Shortcuts, o Kiute) si se utilizan para factura se consideran sistemas informáticos de facturación y, por tanto, deben adaptarse a Veri*Factu.
Problemas más comunes:
- Programas antiguos sin actualizaciones.
- TPV que solo guardan los totales del día, sin detalle de cada ticket.
- Tickets sin numeración correlativa ni datos de cliente.
- Software instalado en local (no en la nube) que no puede generar registros firmados.
En resumen: muchas peluquerías tendrán que actualizar su programa o cambiar de sistema si desean cumplir con la ley, y en caso de no hacerlo se verán expuestas a una posible inspección.
El caso de las tiendas pequeñas
Los pequeños comercios —ropa, zapaterías, floristerías, bazares, mercerías— viven una situación muy parecida:
La mayoría tiene una caja registradora o un TPV básico, muchas veces sin mantenimiento ni conexión online.
A primera vista, todo funciona bien: imprimir ticket, cobrar en efectivo o tarjeta, fin del día.
Pero esos sistemas no garantizan que las ventas no puedan modificarse o borrarse, y eso es justo lo que la nueva ley quiere evitar.
Por eso, a partir de 2026, esos TPV deberán ser “Veri*Factu”, es decir, certificados y trazables.
Algunos fabricantes lanzarán actualizaciones, otros no: si tu modelo es antiguo, probablemente tendrás que cambiarlo.
Cuándo cambia todo
- 1 de enero de 2026 → obligatorio para empresas.
- 1 de julio de 2026 → obligatorio para autónomos (peluquerías, tiendas, salones, etc.).
Desde ese momento, si cobras con un sistema informático (TPV, caja, app…), deberá estar certificado Veri*Factu.
De lo contrario, podría considerarse un software no legal, con sanciones de hasta 50.000 €.
“Pero yo casi todo lo cobro en efectivo…”
Da igual. Veri*Factu no distingue entre efectivo o tarjeta, sino entre si hasta ahora registrabas tus ventas en un sistema informático o no.
Si usas una caja, aunque sea solo para anotar ventas en efectivo, tu sistema entra en la norma.
Soluciones reales para pequeños negocios
Lo importante no es tener miedo, sino elegir bien cómo adaptarse.
Existen tres caminos posibles:
- Pasar a un software Veri*Factu certificado, adaptado a pequeños negocios (algunos cuestan menos que una suscripción de móvil).
- Actualizar tu TPV actual si el fabricante ofrece una versión compatible con Veri*Factu.
- Simplificar tu sistema si facturas poco y puedes gestionar tus ventas sin automatización, aunque esta opción tiene los días contados.
- Si el número de facturas no es muy elevado puedes utilizar el sistema que ofrece la agencia tributaria.
