Implementación facturación electronica ceritficada en cooperativas agricolas de ciudad real

VeriFactu en la agricultura de Ciudad Real: Guía de facturación electrónica certificada

El sector agroalimentario (agricultura, ganadería y cooperativas) se enfrenta a una transformación en su forma de facturar. La llegada de VeriFactu, el nuevo sistema de facturación electrónica certificada impulsado por Hacienda, está generando numerosas dudas entre agricultores y responsables de cooperativas en Ciudad Real y toda España.

Vamos a intentar responder a las preguntas más frecuentes para ayudar a este sector a adaptarse de manera clara y segura a la normativa vigente.

¿Qué es VeriFactu y cómo afecta al sector agrario?

VeriFactu es el nombre con el que se conoce al nuevo marco técnico de facturación definido por la Agencia Tributaria para garantizar que todas las facturas emitidas sean auténticas, trazables e inalterables. No se trata de un programa único, sino de un conjunto de requisitos legales y técnicos que deben cumplir los Sistemas Informáticos de Facturación (SIF) utilizados por empresas y autónomos. En la práctica, cada factura o ticket deberá generarse con un software certificado que garantice su integridad y registre cada operación de forma inviolable. Esto supone un cambio importante en cómo registramos las ventas, aunque no cambia la forma de trabajar en el campo, sí cambia la forma de cumplir con Hacienda.

¿Por qué se ha creado VeriFactu? Para combatir el fraude fiscal y digitalizar la gestión contable. Bajo la Ley Antifraude 11/2021 y el Real Decreto 1007/2023, se prohíbe el uso de software de “doble uso” que permita manipular o llevar doble contabilidad, y se obliga a usar programas que garanticen la seguridad de los datos. En suma, VeriFactu busca que las facturas sean 100% fiables tanto para Hacienda como para el propio negocio, eliminando prácticas irregulares y facilitando los controles. Cada factura llevará un identificador único (huella digital o hash) y un código QR, de modo que no pueda alterarse sin dejar rastro. Incluso se podrá incluir la palabra “VERI*FACTU” o un distintivo en las facturas como sello de buenas prácticas.

Requisitos técnicos clave: Todo software de facturación certificado debe asegurar cinco principios básicos:

  • Integridad: que los datos de la factura no se puedan modificar una vez generados.
  • Trazabilidad: que pueda seguirse el historial de cada operación (cada factura queda encadenada criptográficamente con la anterior mediante un hash).
  • Accesibilidad: que el empresario pueda acceder y exportar fácilmente sus registros en cualquier momento.
  • Conservación: que la información se guarde de forma segura durante el plazo legal (ej.: 6 años).
  • Inalterabilidad: que no se puedan borrar ni reescribir facturas emitidas.

En otras palabras, cada vez que emitimos una factura con VeriFactu, el sistema crea un registro inviolable de la misma (sellado digitalmente) y así Hacienda puede verificar que refleje la realidad sin manipulaciones. Esto marca un paso hacia la profesionalización y digitalización también en las explotaciones agrícolas y ganaderas.

¿Quién está obligado a adaptarse y cuándo?

La normativa afecta a prácticamente todos los empresarios y profesionales que emitan facturas en España (salvo contadas excepciones que veremos). Todas las cooperativas, SAT, explotaciones agrarias o ganaderos que expidan facturas o tickets por su actividad deberán usar un SIF certificado para esas facturas. No importa el tamaño ni el tipo de cultivo o ganado: si estás obligado a facturar, debes hacerlo con software adaptado a VeriFactu.

Ahora bien, los plazos de implantación varían según la forma jurídica del negocio. Las fechas clave son:

  • 1 de enero de 2026: fecha límite para tener operativos los SIF adaptados en empresas agrarias constituidas como sociedades (ej. cooperativas, SAT, sociedades mercantiles). Desde ese día, estas entidades deberán usar sistemas de facturación certificada.
  • 1 de julio de 2026: fecha límite para autónomos del sector (agricultores y ganaderos individuales, comunidades de bienes, etc.). A partir de entonces, también ellos deberán facturar con un software verificado.

Estos plazos están establecidos en la ley y su normativa de desarrollo. Es importante destacar que no se obliga a facturar electrónicamente a quien no estaba obligado antes; es decir, la obligación de emitir factura sigue igual que siempre según el Reglamento de facturación. Sin embargo, si emites facturas (aunque sea una) y usas un medio informático para hacerlo, dicho medio debe cumplir con los nuevos requisitos. Solo quedarían fuera quienes expidan todas sus facturas manualmente en papel (sin ningún programa) o quienes por ley no tengan que emitir factura alguna. En la práctica actual, casi todas las cooperativas y explotaciones usan algún programa de facturación, así que prácticamente todos deberán adaptarse antes de 2026.

Excepciones en el campo: Una duda común en la provincia de Ciudad Real es si los agricultores acogidos al Régimen Especial Agrario (REA o REAGP) están obligados. En este caso, hay una exención parcial: los agricultores en REAGP no tienen que emitir factura por la venta de sus productos naturales, ya que el comprador emite el recibo agrario en esas operaciones. Esto implica que, por la venta de cosechas o leche en bruto, el propio agricultor no factura (y por tanto no necesita un SIF para esas transacciones). Ahora bien, cuidado: esta exención es limitada. Si el mismo agricultor realiza cualquier otra actividad sujeta a facturación –por ejemplo, agroturismo, servicios agrícolas a terceros, venta de productos transformados, etc.– entonces deberá emitir facturas con un software adaptado. En resumen, la exención VeriFactu para agricultores REA cubre solo las ventas agrarias tradicionales donde legalmente no hacen factura, pero todas las demás actividades del agricultor o cooperativa están bajo la normativa.

Por otro lado, las empresas en módulos (estimación objetiva) también preguntan si deben cumplir. La respuesta general es que sí, si emiten facturas. Estar en módulos no exime de usar un software certificado si facturas a tus clientes. Únicamente algunos módulos muy específicos que no conllevan facturación (o si trabajan completamente con tiques manuales) escaparían, pero en cuanto un autónomo en módulos haga una factura con el ordenador, entra en VeriFactu. En palabras llanas: si emites facturas o tiques, esta normativa te alcanza.

¿Y si mi cooperativa solo emite albaranes o pagos a socios? Si esos albaranes se convierten en facturas o liquidaciones pagaderas, también deberán generarse con SIF. El reglamento se aplica a facturas completas o simplificadas; no aplica a otros documentos que no sean facturas según el Reglamento de facturación. Así que los documentos internos (ej. vales de almacén, notas de entrega) no requieren SIF, a menos que se usen como facturas legales.

¿En qué se diferencia VeriFactu de la factura electrónica tradicional?

Es importante no confundir términos. VeriFactu no significa necesariamente “Factura electrónica B2B” en el sentido de enviar facturas en formato digital a tus clientes, aunque su nombre lo sugiera. En realidad, VeriFactu se centra en certificar el proceso de emisión de la factura, garantizando su fidelidad, mientras que la facturación electrónica (impulsada por la Ley Crea y Crece 18/2022) se refiere a que las facturas entre empresas deben enviarse en formato electrónico estructurado.

De hecho, la facturación electrónica B2B obligatoria es otra normativa que entrará escalonadamente: primero para grandes empresas un año después de que se apruebe su reglamento (pendiente en 2024-2025), y para PYMEs/autónomos dos años después. A día de hoy (2025), esa obligación de e-Factura entre empresas aún no ha arrancado para la mayoría. Por tanto, enero de 2026 no es la fecha en que “todas las facturas deban ser electrónicas”, sino la fecha en que el software debe estar certificado. De hecho, VeriFactu no te obliga a cambiar el formato de las facturas que entregas a tus clientes, puedes seguir dando una factura en PDF o en papel si así lo hacías, pero debes haberla generado con un sistema que cumpla los requisitos técnicos (hash, QR, registro inviolable, etc.).

En resumen: VeriFactu mira cómo generas y registras la factura (segura e íntegra), mientras que la factura electrónica B2B mira cómo la intercambias con tu cliente (en formato digital estructurado). Ambas son piezas de la digitalización, y acabarán convergiendo, pero conviene aclarar que en 2026 lo exigido es tener facturación certificada (VeriFactu), no necesariamente estar ya enviando Facturae XML a todas las empresas (eso vendrá después, con la ley de factura electrónica).

¿Debo enviar cada factura automáticamente a Hacienda? (Modalidades VeriFactu vs No-VeriFactu)

Una de las decisiones clave para las cooperativas y empresas agrarias es cómo implementar VeriFactu: existen dos modalidades de cumplimiento. Hacienda recomienda la modalidad “VeriFactu” con envío automático, pero en la mayoría de casos no es obligatoria su adopción. Veamos las opciones:

  • Modalidad VeriFactu (con envío): Consiste en configurar el software para remitir automáticamente cada registro de factura a la AEAT en tiempo casi real. Es decir, cada vez que emites una factura o ticket, el sistema genera el registro inalterable y lo envía telemáticamente a Hacienda de inmediato. La Agencia Tributaria actúa como “custodio digital” de tus facturas, almacenándolas en sus servidores. Esta modalidad es voluntaria para la mayoría, pero trae beneficios: simplifica futuras inspecciones (Hacienda ya tiene tus datos, te puede evitar tener que entregar libros de facturas) e incluso abre la puerta a que Hacienda te prellene borradores de IVA en el futuro. Además, las facturas pueden incluir la etiqueta “VERI*FACTU” como sello de confianza para tus clientes. Importante: si optas por esta modalidad, no necesitas aplicar una firma electrónica cualificada tú mismo a cada factura, ya que la custodia la asume Hacienda. En Ciudad Real varias cooperativas están valorando esta opción por la facilidad operativa: Hacienda guarda todo y tú te olvidas de conservar los registros a largo plazo.
  • Modalidad No-VeriFactu (sin envío): Aquí, el software cumple todos los requisitos técnicos (hash, QR, inalterabilidad) pero no envía nada automáticamente a la AEAT. Los registros se almacenan de forma segura en tus propios sistemas (servidor local o nube privada) durante el tiempo legal. Para garantizar la autenticidad en caso de inspección, en esta modalidad el SIF debe aplicar una firma electrónica cualificada a cada factura. Es decir, cada registro va firmado digitalmente por tu software para asegurar que, aunque no lo vea Hacienda en tiempo real, no haya podido ser modificado. Solo enviarías los registros a Hacienda si te los requieren en una comprobación. Esta opción da más control sobre tus datos (quedan en casa), pero exige más responsabilidades técnicas (custodia y firma de cada factura).

¿Es obligatorio usar VeriFactu con envío? No, el uso de VeriFactu (envío inmediato) es opcional, no obligatorio para todas las empresas. Puedes elegir la modalidad que mejor se adapte a tu negocio. Lo importante es cumplir con los requisitos antifraude; enviar o no enviar es una elección estratégica. Quienes no utilicen el envío VeriFactu deben implementar las otras medidas de seguridad (firma digital, conservación segura, etc.) para garantizar integridad y trazabilidad igualmente. En la práctica, una cooperativa grande quizá prefiera No-VeriFactu para manejar internamente sus datos contables, mientras que un agricultor autónomo sin personal técnico podría optar por VeriFactu con envío para “olvidarse” y que Hacienda guarde todo. Ambos caminos son válidos y legales. En cualquier caso, la factura llevará su código QR y hash igualmente en ambos modos, y estará adaptada a la norma.

Hacienda, de hecho, incentiva la modalidad con envío (VeriFactu puro) como un modelo más colaborativo y transparente, pero ha dado flexibilidad para que cada quien decida. Recuerda que si utilizas la aplicación gratuita de la AEAT (mencionada más abajo), esta por diseño enviará los registros a Hacienda, pues funciona en sus servidores. Si usas un software privado, podrás configurar una u otra modalidad según te convenga.

¿Qué pasos deben dar las cooperativas y explotaciones para adaptarse?

1. Analiza tu situación: Lo primero es revisar si tu actividad genera facturas y en qué casos. Identifica si tienes operaciones exentas (por ejemplo, solo vendes producto en bruto bajo recibo agrario) o si tienes varias líneas de negocio. También determina tu figura fiscal (¿eres sociedad, autónomo en módulos, etc.?) para tener clara la fecha límite que te aplica y si tienes derecho a subvenciones para digitalización (p.ej. el Kit Digital ha ofrecido bonos a pymes agrarias para software).

2. Evalúa tu software actual: ¿Cómo estás facturando hoy? Si usas Excel, Word para facturas y tienen alguna automatización, ese método no será válido en 2026 (no cumple integridad ni genera hashes). Si ya usas un programa de facturación o un ERP agrícola, consulta con tu proveedor si van a certificarlo o actualizarlo. Muchos fabricantes han tenido hasta julio de 2025 para adaptar y certificar sus aplicaciones, por lo que a estas alturas los programas serios ya deberían estar listos o en proceso de actualización. Pregunta si tu software emitirá facturas con QR y hash y si proporcionará la “declaración responsable” de conformidad. Si tu programa actual no piensa adaptarse, es hora de buscar otro.

3. Elige un software de facturación certificado adaptado al sector agrario: La buena noticia es que existen ya soluciones específicas para agricultura que cumplen con VeriFactu.

Lo crucial es que el software elegido cuente con la “declaración responsable” de conformidad ante la AEAT (el fabricante debe haberla presentado). Pregunta siempre a tu proveedor si cumplen el RRSIF (Reglamento de Requisitos de los SIF) y, de ser posible, solicita por escrito esa garantía.

¿Existe un software gratuito? Sí, Hacienda ha lanzado una aplicación gratuita de facturación pensada para autónomos y pequeños negocios con pocas facturas. Esta herramienta oficial, disponible en la sede de la AEAT, permite emitir facturas electrónicas cumpliendo VeriFactu sin coste alguno. Cada factura que generas con ella se envía automáticamente a Hacienda (ya que funciona en la nube de la AEAT) y lleva su código identificativo único. Es una solución sencilla e intuitiva para quien emite pocas facturas al año. Pero ojo: sus funciones son básicas; para explotaciones con cierta complejidad o volumen, puede quedarse corta. Por ejemplo, no integrará control de costes, trazabilidad de producto, gestión de socios, etc., que sí ofrecen los software especializados. Por eso, las cooperativas medianas y grandes probablemente necesiten un software comercial más completo, mientras que un agricultor individual con facturación esporádica podría apañarse con la app de Hacienda inicialmente.

4. Formación y pruebas: Una vez tengas el software, familiarízate con él antes de la fecha límite. Crea facturas de prueba, verifica que aparece el código QR y demás requisitos. En e-voluzion te ofrecemos formación a nuestros clientes a fin de que el cambio sea fluido. Aprovecha estos meses para capacitarte y ajustar procesos.

5. No esperes al último momento: Aunque la obligación legal arranca en 2026, lo ideal es implantar el nuevo sistema con antelación. Así podrás detectar incidencias con tiempo. Ten en cuenta que las sanciones por incumplir serán severas: usar un software no certificado o seguir con métodos alterables puede conllevar multas de hasta 150.000 € a partir de la entrada en vigor. Evitar estas multas es tan sencillo como anticiparse y adoptar una solución que cumpla la normativa. La Agencia Tributaria ha dejado claro que no habrá prórrogas adicionales, por lo que 2026 es una fecha firme.

Hacia una facturación segura y sin sobresaltos

VeriFactu no cambia tu trabajo en el campo, pero sí cambia la forma de cumplir con Hacienda. Los agricultores y ganaderos de Ciudad Real deben verlo como una oportunidad para modernizar su gestión, más que como una carga. La facturación electrónica certificada aportará transparencia, agilidad (menos papeleo y menos dudas ante una inspección) y probablemente ventajas a futuro, como automatizar declaraciones de IVA.

Adaptarse no tiene por qué ser complicado: se trata de elegir un partner adecuado. En e-voluzión nos preocupamos de encontrar una solución diseñada para tu realidad (ya seas una cooperativa grande o un autónomo con pocos clientes) y ponerla en marcha con tiempo. Las claves son la planificación y la formación. Cuanto antes empieces a emitir facturas con un sistema VeriFactu, antes le cogerás el ritmo y más suave será la transición.

El sector agroalimentario de Ciudad Real, con su importancia económica, está dando un paso hacia la digitalización segura. Cumplir con VeriFactu será tan sencillo como seguir los pasos descritos y apoyarse en un proveedor cercano y de confianza como e-voluzión. Así podrás centrarte en lo que mejor sabes hacer – producir alimentos de calidad – mientras tu facturación cumple automáticamente con la ley, evitando riesgos de sanciones y ganando tranquilidad. ¡A cosechar los frutos de la digitalización!

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